VOCES

Premio al Talento Joven

El niño corría entre las araucarias, siguiendo el eco de un kultrún lejano. Su abuela le había dicho que, si escuchaba con el corazón, los árboles le hablarían. Se detuvo, apoyó la oreja en el tronco y oyó un murmullo antiguo: relatos de guerras, de ríos que nunca se rindieron, de mujeres que bordaban el cielo con estrellas. El viento trajo el olor a humo de leña y, entre las sombras, creyó ver figuras danzando alrededor del fuego. No tuvo miedo: entendió que la tierra lo reconocía. En ese instante supo que también él era parte del relato.

Alexander Cabezas Schevach, 15 años, Angol.


Ilustración: @claudiablin_books

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